Valores

HONESTIDAD

Es para mi el valor más importante y fundamental. Sin honestidad dentro me pierdo fuera. Es como prostituirse, o venderse al mejor postor. Sin honestidad no se puede ser feliz, es imposible.

Antes me ocurría que aunque yo veía claro dentro no sabía como expresarlo fuera. Porque la visión o lo que me mueve es muy diferente a la mayoría. Esa sensación me ha mantenido en la penumbra, escondida, mucho tiempo. Ahora veo que se trata de lo contrario. De entender que esa diferencia es la clave.

Presentarme ante un cliente que busca algo distinto a nuestra propuesta (muchos buscan coaching convencional, le llamo, de ese que caduca a las pocas semanas o sólo es de cara a la galería) y comunicarle claramente que éso no es lo que ofrecemos (nuestra propuesta acompaña transiciones reales en el interior de la empresa hacia un nuevo modelo)  es más satisfactorio que ningún otro logro. Es decir, si consigo el contrato pero no he sido honesta no obtendré la misma satisfacción que si he sido honesta y no he conseguido el contrato. Hay que experimentarlo para entenderlo. Quizás sea la reacción biológica al sentir que estoy en mi ruta, que esa es mi mejor aportación al  mundo…ese encaje es muy satisfactorio y no solo dentro, si no que fuera se corresponde con éxitos en concordancia real!

Cuando cotilleo en el sector del coaching empresarial y escucho a influencers o «gurús» del management, la mayoría me parecen absurdos y engañosos, con discursos completamente caducados.  Y no es fácil seguir a ese sentir, porque pareciera va en contra de todo lo demás y desconcierta. Pero es imprescindible respetarlo, porqué  es ahí cuando el poder de la honestidad se activa y os aseguro que es potente. Los recursos se disparan y las oportunidades aparecen. Existe el marketing de la honestidad y consigue cosas increíbles. No necesita de inversión económica ni anuncios destacados en google. Solo necesitas ser honesto.

En el nuevo paradigma la honestidad resulta conveniente. Solo los proyectos honestos van a triunfar, porqué la falta de honestidad sale a la luz cada vez con menos margen de actuación. Solo tienes que observar en global para darte cuenta. Es una muy buena inversión trabajar en reconocer tu propia honestidad. Os animo a hacerlo!

 

COHERENCIA

Es para mi el más importante de todos los valores existentes. Es lo que convierte en real cualquier otro valor. Sin coherencia no hay realidad. Sin coherencia no hay respeto, ni por uno mismo (si no soy coherente con lo que pienso o siento) ni por los demás (si en el caso de una organización, digo que soy algo que después no soy o quiero dar una imagen que poco tiene que ver con lo que en realidad hay).

Sin coherencia no es posible ni ser feliz ni tener un verdadero éxito. Puedo llenar un estadio de fútbol de gente que venga a escucharme que si en realidad no estoy siendo coherente en alguna área de mi vida, algo en mí sabrá, aunque sea muy hábil en auto-ocultármelo, que me estoy engañando y engañando a los demás.

La falta de coherencia también me muestra de manera constante y explícita (aunque repito, nuestra capacidad de auto-ocultarnos la verdad es pasmosa) que no he aprendido, que no me ha servido, que en realidad aquello de lo que me abandero o invierto muchos recursos en obtener, no me está sirviendo.

Tenemos ejemplos de falta de coherencia por doquier. Desde la entidad bancaria que presume de haber recibido un premio de mejor atención al cliente y después da un servicio más que patético en una gestión básica, hasta el meditador que lleva 25 años dedicando horas diarias a adquirir un nuevo estadio y después en su vida del día a día no demuestra con hechos algún verdadero cambio que proponga algo distinto.

Esta dificultad en ser coherente radica en que es «algo» que se aplica en todo momento y situación. Son nuevos tiempos. Los maestros ya no son aquellos que enseñan algo que saben a los que no saben. Maestros somos todos porqué todos enseñamos continuamente con nuestros actos quienes somos: al subir al bus, en la compra del super, al volante, cuando viajamos, al escuchar a un amigo, al reaccionar ante un conflicto vecinal…en como miramos a la tierra, en como la tratamos, al comer, hablar, etc, etc…la coherencia o en su defecto incoherencia se manifiesta continuamente y en cualquier lugar en el que estemos actuando.

En ésto radica su máxima importancia. Al final la coherencia es también un marcador. Un marcador que yo mism@ puedo observar de la aplicación de mis aprendizajes o experiencias. Para ver en quien me voy convirtiendo y comprobar si estoy haciendo un verdadero aprovechamiento de mi bagaje o no.

Sentirte coherente es un privilegio que crece en cuanto recibes internamente las mieles de aplicarlo. Cuando vas perdiendo ese miedo absurdo que te lleva a creer que si eres coherente no se te va a entender o no te va a ir bien. Paparruchas. Al igual que cuando hablé del marketing invisible de la honestidad, la coherencia todavía es más poderosa. Se percibe, se siente y nos gusta. Cuando encuentras una persona coherente, que traslada eso con lo que conecta a todas las áreas de su vida, que es de una misma forma y aplica unos mismos parámetros en todo momento, te agrada. Ese es el efecto del maestro que enseña algo bueno. Enseña coherencia por doquier en tu vida, y recibirás como mínimo el reposo de las miradas ajenas como algo que consuela y ama. Si, compañer@s, finalmente la co-herencia, en la herencia de algo bueno, profundo y sincero. No se exactamente de quien hemos heredado ésto, lo que si se es que transmite confianza y bienestar. Un hurra pues por la coherencia!