Coaching&Mindfullness para Empresas

Trabajé en el entorno empresarial durante cerca de 20 años. Tuve la oportunidad de conocer desde los puestos más básicos de la pirámide hasta liderar un equipo de 11 personas. Durante este período recibí más de 1000horas de formación sobre relaciones humanas e impartí docenas de cursos en diferentes sectores. Conozco bien el mundo de los negocios y el efecto de la formación humanista en las personas

He llegado a la conclusión de que en este movimiento de “humanización” de la empresa hay algo que no acaba de funcionar, o mejor dicho, no acaba de encarnarse, de efectuarse. Compruebo que seguimos con las mismas carencias o dificultades en las relaciones entre compañeros, con los jefes, con los clientes. Con la misma falta de amabilidad, en su más amplio sentido. Parece incluso que la situación actual invita a perder con más ligereza los valores y la esencia de lo que estamos haciendo, del para qué, del qué quiero ofrecer o desarrollar en mi puesto de trabajo, del verdadero servicio que significa ofrecer algo (lo que sea) a las personas

El Alma de la empresa es aquello que no se ve, pero que está. Es aquello que se crea entre todos los que trabajamos por un objetivo común. Es mucho más que la individualidad de cada persona que la conforma y está por encima de cada uno de nosotros, porqué el Alma de la Empresa es lo que la sustenta y la anima a seguir adelante. Sin Alma no creo que haya mucha continuidad en una organización. O si la hay, estará exenta de felicidad, de satisfacción, y estará repleta de estrés y sufrimiento, de enfermedad

Esta propuesta  es posible que se dirija, como mucho, al 2% del total de las organizaciones actuales. Al menos eso es lo que extraigo de la opinión que amigos, empresarios y formadores que saben de lo que hablan, me han dado. Pero no me interesa ni me mueve en absoluto proponer otra cosa. Sólo me surge ofrecer  aquello en lo que creo verdaderamente y ello es algo muy diferente y revolucionario, soy consciente. También, muy necesario

Por tanto, me dirijo a aquellos grupos de personas que entienden que trabajan para y en un sistema que conforma una gran célula, que es lo que llamo el Alma de la empresa. Personas que entienden que es su propia alma la que forma parte importante de la composición del sistema. En el Alma de la Empresa no hay diferencias ni especialismos, no hay cargos ni jueces ni juicios. Es el lugar desde el cual la visión pasa de ser polarizada o dual (tu o yo, tus intereses o los míos, la competencia o nosotros) a ser Unitaria (existe un interés mutuo por encima de todo y lo sabemos)

Si eres una de esas personas, que profunda alegría encontrarte! Aquí tienes algo más concreto sobre la propuesta. Gracias

Encuentros con Alma

Senderisme Conscient para Organizaciones