EL SILENCIO TE ACOJE

Tiempo que no me comunicaba desde este medio. Un ciclo de sequía creativa, seguido de un poderoso parar (cosas de la tecnología, también) acompañado de un bendito silencio. Todo ello sin perder demasiado de vista ese estado latente de felicidad. Que más se puede pedir?

Todo aquello que te sucede, es una invitación para llevarte hacia el silencio. Depende del vehículo que escojas para atravesar esa senda que se te presenta. Si escoges el vehículo de la opinión o interpretación de lo que sucede, y te entretienes contigo mismo en darle vueltas a lo bien o lo mal que te parece lo que te está sucediendo, el camino se hará farragoso y entretenido y llegar al silencio puede complicarse.

Si escoges dejarte llevar por la vivencia que se te propone, eso significa estar dispuesto a vivir por primera vez éso que se te pone delante. Y es por primera vez porqué nunca antes viviste este momento en estas circunstancias. Significa no añadir ni quitar nada a este momento. Significa entregarte al sencillo acto de vivirlo.

Durante ese sencillo acto, el silencio comienza a expandirse. Lo hace delante de ti, engrandeciéndose en cada mirada que le dedicas con verdadera fascinación. Y si te dejas, te envuelve, te recoge, te acoge, te abraza, te acuna. Y cuando estas abrazado por el silencio, entonces comprendes que nada es más importante que éso. Que nada en este mundo te brindará ese estado de seguridad y confort. Ahora ya sabes que no estás sólo y que nunca lo estarás. Nada en este mundo podrá hacer que dudes de ésto.

Gracias por seguir ahí!