EL MAR (y) EL YO

Domingo por la mañana, temprano. Amanecen nubes oscuras, el día despunta gris. Marchamos a navegar en velero, pero no es un paseo cualquiera, vamos a relacionarnos con el Mar. Ser él y que él sea tu por un momento. Los humanos somos 90% de agua salada, nos recuerda Angel. La sincronicidad con el Mar es pues, total, completa e inmediata, siempre, te enteres o no. Enterarse o no, esa es la cuestión.

IMG_0182webComienza la travesía. Siguen las nubes cubriendo todo ese azul del cielo que imagino se encuentra por detrás. Hay que ver más allá de las nubes, como en la vida misma.

El Mar me mece y yo me dejo mecer. Entro en aquel ser mecida de cuando niña, pero ahora ya adulta y consciente. Me sumerjo en una relajación sonriente. Miro el horizonte, todo es agua. Agua que no discute con nada. El barco pasa y IMG_0186webella lo deja pasar, se adapta. El viento la mueve y ella se deja mover, danzarina. La corriente aparece y tampoco discute, si no que sigue a cada movimiento, en estado de completa rendición. Que bello Ver ese no discutir con nada que el agua nos muestra, en cualquiera de sus formas. No discutir con la Vida. Ah…que descanso!

IMG_0194webÁngel moviéndose por el barco, siempre se me antoja una bella creación humana. El hombre y el barco siendo uno sólo. Manejando velas, dispositivos, cuerdas, cubos; subiendo, bajando, sentándose. Guiándonos al barco y también a nosotros por ese viaje que él conoce tan bien…la relación íntima y particular con el Mar.

Sin duda os lo recomiendo. Una experiencia tan trascendente como tu puedas dejar que sea. Aquí encontraréis más información: www.navegaymedita.com