EL GRAN MOVIMIENTO

Buenas a todas y todos

Percibo de forma clara en mi interior el gran movimiento que nos está arrasando. Se trata de algo muy intenso, y también distinto. Puede parecer conocido…pero si ponemos la suficiente atención y curiosidad, podremos comprobar que es de una calidad diferente…

Me paro en medio de la gran via de Barcelona y observo todo el movimiento que se da. Miro desde cierta actitud curiosa, el ir y venir de las personas, los coches, buses, bicis, etc. Una locura, dirán algunos, y cierto es. Mucha intensidad de vida, diría yo, también.

Nunca antes he percibido tanto movimiento a mi alrededor como ahora. Nunca hemos corrido tanto ni hemos hecho tantísimas cosas como ahora. Enloquecemos por no saber como manejar toda esta vitalidad de forma consciente y respetuosa.

Porqué, nos creemos o no nos creemos que todo es energía?

Pocas personas ya pueden negarlo…la física cuántica se ha encargado de demostrarlo,  y cada vez son más científicos los que hablan de como está cambiando la vibración energética que nos rodea, explicando que este cambio se origina en el universo. Muchos maestros espirituales coinciden en que este movimiento nos impulsa sin opción hacia una comprensión completamente nueva de nosotros mismos. Marina dice que  “Estamos viviendo un momento histórico sin precedentes en la historia de la humanidad”

No, no podemos atravesar todo ésto sin despeinarnos…

Si nos limitamos a quedarnos en la superfície, a leer todo lo que sucede desde el espacio de conocimiento habitual, ciertamente es terrible, y no hay solución o al menos yo no la encuentro, más bien al contrario. Nos queda la queja, ese deporte nacional. Y seguirnos ensuciando con su efecto en el interior.

Pero esta fuerza, esta energía, creo que tiene tan sólo un objetivo: ayudarnos a no poder evadir más la mirada de nosotros mismos, ayudarnos, al fin y al cabo, a ocuparnos del único y verdadero terreno desde el que podemos transformar y evolucionar: nuestro interior. Y desde ahí, claro, impregnar de una calidad diferente nuestra acción en el mundo. De nuevo en palabras de Marina:

Es una fuerza que moviliza la comprensión que tenemos sobre nosotros mismos revolucionando la visión sobre el sentido de la existencia y por tanto de lo Divino.Este es el motivo por el cual los eventos contemporáneos, sean aquellos que te convulsionan personalmente como aquellos que están ocurriendo a nivel social, están sujetos a mutaciones a menudo improvistas y drásticas. Las situaciones que se están generando, tanto a nivel general como particular, parecen dejar al descubierto estados de malestar colectivo e individual, a veces reprimidos por mucho tiempo. Ya no es posible continuar reprimiendo dentro de nosotros el viejo sufrimiento, porqué los eventos externos contribuyen a llevarlo hacia fuera. 

Las dificultades económicas, la pérdida del puesto de trabajo, la separación de personas amadas y a menudo también la enfermedad, están en realidad buscando llevar a la luz de nuestra consciencia situaciones interiores de las cuales hemos desviado la mirada y por las cuales ahora estamos obligados a tomar responsabilidad.

Parece como si se hubiera levantado un viento impetuoso capaz de sacudir los fundamentos de los sistemas, las instituciones, los principios, las creencias, y en definitiva, de los lugares comunes sobre los cuales hemos estado apoyados.