EMPATÍA

Una palabra que en la actualidad se filtra sin remordimientos en conversaciones, tanto formales como informales. Alrededor de esta palabra, se crean seminarios, se escriben libros. Acusamos impunemente a quien consideramos que no la tiene, haciendo alarde en ese momento de acusación, precisamente, de no tenerla nosotros tampoco… Porqué en realidad, que significa, que es la empatía?

Por lo general y utilizando sencillas palabras, entendemos por empatía la capacidad de «ponerte en lugar del otro u otra». Para mi ésta es sólo una parte, una modalidad, de empatía. Suele ser la que podemos experimentar alguna vez la mayoría de nosotros. Pero yo hoy aquí quiero referirme a otra modalidad de empatía, mucho más profunda y desconocida, una modalidad de empatía que es imposible experimentar desde el ego. Que no tiene nada que ver en entender lo que le pasa al otro y sentir en consecuencia. En las relaciones que establecemos desde el ego, siempre, siempre, hay un sentido de separación. El ego es en sí mismo separación. Yo te entiendo ahora, si, puedo ponerme en tu lugar, si, siento…ohhh, yo siento lo que te pasa…y a continuación vuelvo a mi, a mis míos y a mis cosas, a la imagen que tengo de mi. En consecuencia, me siento bien o mal conmigo misma (otra vez míos, mes y conmigos…). Si mantenemos una verdadera y honesta atención sobre nosotros (harto difícil, si) podremos comprobar como de forma rapidísima vuelvo a encontrarme en un lugar muy alejado del otro, volviendo a mi ego-ismo particular. Nos pasa a todos y todas, no hace falta rasgarse las vestiduras…reconocerlo es el primer paso, por lo que no os turbéis al hacerlo!!

En realidad, el ego, por su propia idiosincrasia, no es capaz de sentir empatía. No tiene la capacidad de conectar verdadera y profundamente con el otro, sea persona o cosa. Como si no, como si no, podríamos prender fuego a la naturaleza, asfixiarla con nuestra basura? como si no podríamos hacer daño a una persona, a un animal, a un niño? como podríamos juzgar de la forma que lo hacemos a las personas que más queremos? como podríamos ser tan superficiales, haciendo cada vez más gala del «ande yo caliente ríase la gente»? como podríamos andar por la calle sin mirarnos, sin vernos, con esas caras de amargura y enfado, lanzándonos improperios entre nosotros por cualquier nimiez?

Si, ya sé que no todos estamos completamente en ésto, ya. Que algunos de nosotros comenzamos a sentir algo dentro que se asemeja más a la verdadera empatía, y nos dolemos cuando vemos el daño irreparable que el ser humano hace a nuestro alrededor. Pero si sentimos que no formamos parte de ello andamos muy equivocados. Volvemos a estar en la separación. Si nos consideramos mejores, si consideramos que no formamos parte de los destructores, andamos equivocados. Sé que lo que aquí dejo escrito es contundente y puede llamar a la controversia dentro de ti. Pero párate y mira un poco más allá. Tú, el que estás leyendo ésto, tienes ego? vives la mayor parte de tu tiempo en el mundo de las ideas, y por tanto, en éso que consideras el bien o el mal? juzgas a los otros? si, si, seguro que con razón…haz un acto de verdadera sinceridad y mira cuál es tu aportación al mundo desde ahí…
Es verdaderamente terrible…y percibo como se me lleva, como a todos, cada día, el ego y sus instintos…siempre de separación…

Deseando estoy que llegue el seminario intensivo «natura i presencia», para experimentar de forma continuada la verdadera empatía. Sé perfectamente que la cosa no pasa por esperar que llegue un momento en el futuro para estar presente (sinónimo de empatía profunda). Pero confieso que los tiempos son difíciles, la energía del ego y del miedo muy fuerte a nuestro alrededor, y que se me lleva diariamente más de lo que me gustaría. Por éso, todos los que estamos en un camino de Despertar, necesitamos de tanto en tanto nutrirnos de esa energía de forma más continuada, marcharnos unos días lejos de todo y entrar en ese espacio más y más tiempo… Volver a casa. Volver a ese lugar en donde mirando al árbol, a la planta, al perro, a la persona (hombre o mujer, la misma cosa), sientes, profundamente que formas parte de un todo. Que por un momento experimentas claramente la no separación. Que entonces puedes tener un vislumbre de como, en ese espacio de unión, está todo incluido, también el ego, y su mal. Y que es desde ahí desde donde podemos trascenderlo. Y que es ése el más importante aprendizaje que estos tiempos requieren. Lo más importante ahora no es bajar la prima de riesgo ni la deuda española ni la salvación del euro. Desde mi humilde punto de vista, todo éso, desde donde lo hacen y como lo intentan hacer, ya no tiene salvación. Lo que si la tiene es el aprendizaje del ser humano en convertirse en algo más que ego, y en vivir en consecuencia. Y en éso es donde debemos poner todas, pero todas nuestras energías. Valga este escrito para recordar y certificar de nuevo, mis intenciones en el Despertar.

Abur i Bon estiu!!