REFLEXIONES SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL y EL MOVIMIENTO LLAMADO “INDIGNADOS”

Hola a tod@s…

Estoy convencida de que estamos  comenzando a vivir un cambio evolutivo en la sociedad a nivel humano. Éso no es tan sólo aquí en España, ni abarca, tan sólo, las cuestiones económicas o sociales, ése cambio es a todos los niveles de la vida, y está relacionado directamente con la supervivencia de la raza humana.

Entiendo que a algunas personas, esto les suene a utopia, a profecía, e incluso puedan pensar que se trata de ideas de cuatro alternativ@s sin ninguna base ni fuerza…pero situaciones parecidas a ésta (cambios revolucionarios en la forma de vida de la sociedad humana) han sucedido a lo largo de la historia en varias ocasiones, y ésto es absolutamente demostrable. Porqué no va a suceder ahora?

Os recomiendo encarecidamente el libro “LA CAIDA” de Steve Taylor. Es un trabajo antropológico extraordinario en colaboración con muy buenos profesionales tanto en arqueología y ciencia, y teniendo también en cuenta de forma muy apreciada, lo que podemos seguir llamando (para entendernos) espiritualidad. Taylor ha creado un libro en el que nos explica (entre otras muchas cosas) como eran las comunidades humanas en la edad de oro, es decir, en el año 6000 u 8000 antes de Cristo. 
Sí, aunque a veces desde el estrecho punto de vista del ego nos parece que siempre la vida ha sido como ahora y que el mundo no puede ser de otra forma, hace muuuuchos años que la humanidad ya vivía por aquí… J

De veras que leer los valores y forma en la que vivían estas comunidades es algo conmovedor. Por poner algunos ejemplos, no existe ni una sola evidencia que antes del 4000 antes de cristo hubiera ninguna persona muerta por causas violentas en manos de otra persona. La sociedad no era patriarcal, ni matriarcal, si no matrilineal. Se valoraba muchísimo a la mujer, dándole la importancia que tenía su capacidad de concebir y también su aportación e inteligencia, diferente a la masculina. Se designaba un “lider” que solía ser escogido por toda la comunidad de forma unánime. Éste aceptaba su papel como parte de su compromiso con la comunidad. Y si en algún momento se detectaba que éste, tomaba decisiones o iniciativas sin tener en cuenta suficiente al resto de la comunidad, se designaba a otra persona como portavoz. Lo más importante es que no había ningún tipo de violencia entre diferentes comunidades ni personas.

Lo que modificó radicalmente toda esta forma de vida, fué un cambio climático que convirtió un lugar con vegetación y recursos muy abundantes en el actual desierto del sahara.

Cuatro líneas resumiendo lo que Taylor intenta transmitir: que la única forma de cambiar el estado de locura que ha vivido y vive la humanidad, es ir hacia una forma de vida más en contacto con la tierra y con la esencia que todos llevamos dentro, y que mirar a las formas de vida de hace unos cuantos miles de años (cuando el ego humano todavía no se había desarrollado como ahora, con esa ambición destructiva y autodestructiva) nos puede ayudar como referencia.

Entiendo que algunas personas comenten el cansancio y hastío que sienten ante la marabunta de información que en estos días se mueve a raíz de, para mí, el movimiento más acorde con el cambio hacia el cual estamos comenzado a caminar, que se ha iniciado en nuestra sociedad. Todos estos cambios, y sobretodo, las reacciones emocionales que sentimos ante la evidencia de las estructuras derrumbándose, ponen a nuestra ilusión sobre la pseudo-seguridad en la que creíamos vivir en un lugar muy inestable, y éso asusta y cansa. Y creo que no me aventuro demasiado si comento que nos puede ir bien prepararnos, ya que es muy posible que este tipo de movimientos (que, bajo mi punto de vista no tienen demasiado que ver con el estrecho concepto de la política) y otros muchos que todavía están por venir, van a irse sucediendo cada vez con más frecuencia. Es absolutamente necesario, y no creo el cambio vaya a resultar, en algunos momentos, demasiado cómodo.

Yo me he conmovido con los movimientos e iniciativas que he seguido de este grupo de personas, reunidos por las calles de nuestras ciudades y pueblos, como hacía tiempo que no lo hacía. Es valorable y agradezco todo lo que han hecho y están haciendo. 

Aunque es sólo un comienzo y una parte del trabajo, bajo mi parecer. El resto y el más importante, lo debemos hacer CADA UNO DENTRO DE NOSOTROS. En palabras de Marina Borruso, es como un éxodo pero hacia dentro. Es allí donde encontraremos la fuerza para vivir y aportar algo valioso en estos tiempos difíciles que nos han tocado vivir.

Gracias y un abrazo